Max Gómez Canle es un gran protagonista de la pintura contemporánea argentina. Nació en 1972 en Buenos Aires y a mediados de los años 90 estudió pintura en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón. Sus obras fueron premiadas por los entes más prestigiosos del mundo del arte y fue seleccionado para exhibir “Ventana” cubriendo la fachada del Edificio Del Plata sobre la avenida 9 de Julio en Buenos Aires. Su trabajo
reafirma la vigencia de la pintura como puesta en escena del tiempo y del imaginario fantástico.

¿Max cómo ha sido tu infancia?
Soy el hijo mayor de 3 hermanos y crecí en una familia de clase media de la zona Norte del Gran Buenos Aires, si bien nací en Capital Federal, fui un chico más bien retraído y tímido. Me aburrí mucho, yo creo que el aburrimiento en los chicos es fundamental en un punto, ya que es cuando generas una vida y conversación interior, que después se puede transformar en una capacidad para estar solo, con pensamientos propios. Mi infancia fue muy
de jugar en la vereda en los años ́70, en baldíos y casas abandonadas, en las vías del tren del bajo o la Costa del Río. Una especie de burbuja. Había un aire siniestro durante esos años, pero yo vivía en una burbuja, jugaba en bici con mis amigos. Estaban estas casas soñadas de terror las que entrabamos y recorríamos de noche. También tuve
mucho contacto con la naturaleza, todos los veranos iba a la chacra de mis abuelos que tenían en Neuquén, cerca del Rio Limay, donde los adultos dormían la siesta y los chicos jugábamos solos, nadábamos por la acequia, y juntábamos fruta. Yo era un niño muy lector, y en la adolescencia comencé a hacer más deporte. Recuerdo leer muchos libros de pintura en la casa de mi abuelo. Ser retraído ayudó a desarrollar esa vida interior y el interés por los libros y las escrituras.
¿Cuándo comenzó tu pasión por el arte?
Fui un adolescente medio retraído y conflictuado que escribía. Tenía más la idea que iba a dedicarme a letras que hacer un artista visual. Solía dibujar, pero no sentía un gran talento en el dibujo, si bien me destacaba y era una manera de expresarme, pensaba que iba a ir por otro lado. Mi abuelo era un gran amante de la pintura, era un juez liberal con una gran biblioteca, compraba pinturas de paisajes, era un apasionado por los paisajes argentinos. Tenía una gran biblioteca de pintura clásica que son los que yo empecé a observar, sin entender mucho los temas mitológicos y religiosos, pero me perdía en los fondos como obras surrealistas, muy fantásticas y yo tendía a
imaginar lo que sucedía en esos fondos, y eso fue algo que siempre me acompaño.

¿Qué cosas son las que te inspiraron en tus comienzos y las que te inspiran actualmente en el momento de crear?
Soy muy curiosos y observador, mas bien callado. Siempre me interesó mucho como están hechas las cosas, las herramientas y las técnicas que se utilizan. Y puntualmente, yo pienso y trabajo desde la pintura como una superficie, y esa superficie como el resultado del tratamiento del soporte, entonces trabajo mucho con técnicas. Pienso en la pintura también como una tecnología, de que están hechas, cuales son sus variantes, me interesan siempre mucho las distintas recetas, estoy atrás de cada pintura, poder fabricar o empezar a pintar a partir de ese material que estoy usando que se va a interponer a la mirada de otro, y que tiene que transformarse en algo vivo. Entonces pienso mucho en animar objetos a través de la pintura.
¿Cuáles son los momentos de mayor satisfacción?
El momento de satisfacción tengo mucho por suerte, los voy cultivando, trato de estar entretenido en el taller, eso es a lo que a punto y me trae resultados. Es mi ámbito de trabajo, una extensión de mi cerebro, en donde ya están proyectadas en imágenes cuales son mis líneas de pensamiento e investigación. Se trata de estar conectado con esas líneas de pensamiento y cuando siento que voy llegando a lugares que son ideas a las que no podría llegar de otra manera, son “goles” satisfactorios. Que es cuando decís “WOW ESTE ES MI TRABAJO”. Y luego darle cuerpo a esas ideas que es mi trabajo de pintor.
¿Qué obras te gustaría tener en el living de tu casa (de otros artistas) para observar todos los días?
En el living de mi casa tengo la suerte de tener una colección que tiene el nombre “AMIGOS DEL SIGLO XX”. Es una colección, obra sociedad que sostengo con María Guerrieri, gran artista con la que tuve la suerte de convivir durante muchos años, y hoy es una gran amiga y madre de mis hijos. Tenemos este proyecto que es una colección en la que copiamos obras del siglo XX que nos interesan. María se dedica a copiar dibujos y yo a pintar, y vamos conformando y alimentando esta colección súper arbitraria con obras por ejemplo de Tarsila Amaral, Herrera, Pettoruti, Oyente, Alberca, De Chirico, y muchos otros artistas admirados que copiamos a partir de reproducciones de libros o postales, con la idea de volver a dar cuerpo a un original que haya en algún lugar del mundo y avanzamos sobre ese original como si fuera una partitura, y ver que pasa con el aura de esa nueva obra. Se conjugan dos facetas que es la del pintor o el artista mas bajo que seria el copista o falsificador y el artista conceptual que en una operación genera un nuevo objeto cargado de cuestionamientos, sobre el propio arte. Pero se va conformando esta colección y cada uno tiene algunos en su posesión. Cada tanto hacemos una
muestra, la hemos mostrado en Rosario, y en Fundación Klem.
Si tuvieras que elegir un lugar en el mundo para exponer, ¿Cuál sería y en dónde?
Nuca tuve deseos muy exitistas de donde mostrar, como el MOMA o una súper galería en Londres. Aunque si tuviera que pensar de esa manera me gustaría mostrar en la Bienal de Venecia. Algo que siempre me gusto como idea sin limites, me gustaría mostrar en una especie de sonda espacial como es la “Voyager”, una nave lanzada a los confines del Universo. Poder pensar una muestra de esa manera como una especie de nave lanzada hacia un receptor que puedo imaginar, pero no tengo elementos para realmente aproximarme a quien recibiría esas obras.
¿Qué es la felicidad?
Supongo que habrá un montón de explicaciones muy buenas o muy ingeniosas. Yo creo que es un punto intermedio entre la satisfacción de lo hecho y las ganas de hacer. Esa seria mi definición.
¿Qué crees que necesita un artista para ser exitoso o para que su obra sea valorada?
El éxito para un artista es algo muy intimo, cuando yo me siento exitoso son momentos muy íntimos de ver algo
nuevo que sale de mi y sentirme auténtico y sincero a lo que hago. La valoración yo creo que tiene que ver simplemente con mostrarse y bancársela, es una tarea bastante ingrata, aunque no parezca, ni siquiera aplausos recibimos, es muy solitaria. Y es necesario que uno lo de todo, y lo que recibe puede ser bastante. En la medida que uno se muestra en esa vulnerabilidad que tiene la obra con respecto al artista y se banca esa tarea ingrata y solitaria la valoración llega, porque siempre hay alguien dispuesto a recibir la obra auténtica.
¿Con que artistas te gustaría realizar una muestra?
Con quien haría una muestra, me hace acordar un proyecto pendiente que tengo olvidado que voy a retomar. Es una muestra con un querido amigo que se llamar Ernesto Ballesteros y la muestra se llama Max Ernst. Tu obra tiene un sello muy característico, lo atemporal, y el paisaje “fantástico” con presencia de figuras geométricas que caracterizan al ser humano o a alguna especie que se relaciona con el entorno…
¿Qué significado tiene todo esto para vos?
Tiene que ver con una búsqueda de nuevos modos de convivencia y de nuevas formas de habitar el mundo, como si
fueran maquetas de nuevas posibilidades de relacionamiento con el entorno que podamos establecer. Ese es en un sentido ambicioso que estaría buscándome, eso no lo vuelve solemne, hubo mucho humor en esa búsqueda y ensayos.
Además del arte ¿qué cosas te gusta hacer y qué cosas disfrutas?
Además del arte me interesan muchas otras cosas aunque no le dedique mucho tiempo, porque el arte es permanente y uno no sale nunca. Además de pasar tiempo con mis hijos a los que disfruto mucho, no se si ellos tanto a mi, me gusta mucho cocinar, comer, andar en bicicleta, y jugar al tenis.
¿Cuál es tu lugar preferido en el mundo y por qué?
Mi lugar preferido en el mundo es mi taller porque es ahí en donde entran todos los destinos, yo creo que viajar, que
es hermoso, está muy sobrevalorado y hay muchas maneras de lograrlo que no necesariamente son físicas.
¿Qué artista admiras y quienes te han inspirado y de alguna manera interferido en tu desarrollo creativo?
Por mi forma de trabajo mi relación y dialogo es constante con artistas del renacimiento. Incluso desde la
pintura griega y pomepeyana hasta la contemporaneidad, pero principalmente hasta las vanguardias del siglo XX,
un continuo dialogo de influencias y manipulaciones. Un artista argentino que me marcó bastante y también sirve para entender varios aspectos de mi obra es Roberto Aizenmberg, a quien yo no conocí en persona pero que su obra fue muy reveladora, y su trabajo de edición y propuesta formal al espacio desde la pintura. Después me fluyen muchos artistas de distintas ramas como Gerzso, Pizarnic, Cesar Aira, entre otros.
¿Cuál es tu plato preferido? ¿Y cuál sería el mejor lugar para disfrutarlo?
Me gustan muchos los mariscos, los pescados, últimamente estoy bastante fan de cocinar moqueca que es un plato de la cocina bahiana, brasilera. Aunque me comería ahora un centollo gijon es Asturias.
¿Si tuvieras la posibilidad de elegir a alguien que ya no está entre nosotros para conversar, a quién elegirías y que le dirías?
Me gustaría sentarme con Lavinia Fontana pintora del renacimiento y decirle que su retrato de la niña peluda me interpelo y emocionó siglos después de que ella la pintase.
¿Tenes algún cuadro tuyo preferido?
Me cuesta mucho pensar en mi cuadro preferido, es como cuando a una madre le preguntan cual es su hijo preferido. Soy muy celoso y cuidadoso de todos ellos. Pero hay una pintura muy pequeña que conservo que en realidad es la copia de una pintura que yo hice hace años que se robaron en una edición de Arte BA porque era muy chiquita y supongo que alguien la manoteó. Esa obra la volví a copiar e hice un par de versiones. Es una montañita sentada en un sillón en un cuarto, en donde hay colgadas varias pinturas que son reales, pintadas por mí también.

¿Porque la mayoría de tus obras tienen un tamaño moderado a pequeño?
Realmente sería fantástico poder disfrutar de esos inmensos paisajes de una manera vivencial… Mis pinturas suelen tener un tamaño pequeño a moderado, tengo una medida ergonómica para definir esto que al menos uno de los lados de mi puntura no puede ser mayor a la distancia entre mi mano y mi axila que es lo que me
permite ser autosuficiente en términos de movilidad y poder llevar mis cuadros a cualquier lado. Y me quedo esta medida y esta cosa del cuadro en la casa de clase media donde no hay grandes paredes sino acumulaciones de bibliotecas y pequeños cuadros. También hay algo del contrato entre la pintura de pequeño formato y el espectador, en el que uno se sumerge y a través de una ventana y puede ver otro mundo a partir de la pintura que deja de tener dimensiones. Yo últimamente incursione en estos formatos a partir de investigaciones sobre los telones de fondo de teatro de la opera e hice una obra con este formato de telón que fue una obra central en mi muestra antológica en el museo de arte moderno que se llamo “El salón de los caprichos”, y estoy pintando otra obra de grandes dimensiones para otra muestra que de arte en San Pablo en febrero.
¿Quién es Max Gomez Canle?
Max Gomez Canle a esta altura es este personaje y artista que fui creando. Creo que el artista no crea directamente su obra sino que crea al artista que crea su obra, en una ex subjetividad, que no viene dada sino que se construye por fuera de sí. Pasaría a generar una subjetividad por fuera de uno, como un juego de cajas chinas. Eso es Max Gomez Canle, el artista que pinta y piensa a través de la pintura. Después esta Maximiliano Gomex Canle que es la persona detrás de eso, y no necesariamente comparte todo con Max.
¿Un sueño?
Últimamente solo sueño con las facturas que voy a comer con mate a la mañana del día siguiente comenzando con mi jornada en el taller.
¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Mis próximos proyectos son esta muestra que hice mención que es en Febrero en una galería “Casa Triangulo” en San Pablo y me voy enero y febrero a trabajar allí. Lo siguiente es terminar una casa taller que estoy arreglando y un rancho que tengo en Punta Indio en la costa del Rio de la Plata. E imagino que mi próxima muestra quitando
esta de San Pablo va a ser en este taller que estoy armando.







