
El aceite de palma es un aceite vegetal que se encuentra en muchos productos, y su explotación es el responsable de destruir muchos millones de kilómetros de bosques tropicales (principalmente de Indonesia y Malasia) expulsando especies hasta niveles de extinción, especialmente el impresionante orangután.

La manera de evitar este caos ambiental y extinción de estas especies es exigiendo el etiquetado completo del aceite de palma o dejar de comprar sus productos antes de que sea demasiado tarde. En Suiza, por ejemplo, los supermercados solo consumen aceite de palma que sea de cero deforestaciones, lo que quiere decir que no fue sembrado donde había bosque. Por lo tanto, el consumidor puede mirar si un producto tiene aceite de palma y si ese aceite de palma fue certificado por la RCPO y viene de cero desforestaciones.
“La palma de aceite desplaza los orangutanes. Los que sobreviven son empujados a áreas donde entran en conflicto con seres humanos que los cazan o los matan”, señaló a la BBC Erik Meijaard, autor principal del estudio de la UICN.
Este aceite es una de las grasas principales en alimentos y se usa para productos que se consumen cotidianamente como aceites, chocolate, margarina, galletas, y todo lo que requiera algún tipo de grasa. Los alimentos más conocidos son la Nutella, las galletitas Oreo, la Margarina, Doritos, Ferrero Rocher, Kinder, Kit Kat, Haagen Dazs, Caldos Knorr, Maggi, Sugus, Froot loops, etc, etc, etc.

Es utilizado también en detergentes y productos de limpieza, y para reemplazar una parte de gasolina en los biocombustibles.
El uso del aceite de palma se disparó a partir de los años 80 cuando la palma fue introducida en Asia, donde la planta no tiene plagas naturales.
Sustituir el aceite de palma por aceite de canola, soya o coco requeriría usar 10 veces más tierra, por lo que no es una solución, según el estudio de la UICN, ya que representa el 35% de la producción mundial de aceites vegetales pero usa solo un 10% de la tierra utilizada en esa producción.
El impacto de la palma en Asia sobre aves y mamíferos y ha sido devastador en las últimas cuatro décadas.
El número de orangutanes se redujo en cerca de 150.000 individuos entre 1999 y 2015, según un estudio de marzo de 2018. Por lo tanto, al día de hoy esa cifra ha aumentado considerablemente.

El aceite de palma es usado también en labiales y cremas porque necesita una temperatura muy alta para derretirse, a diferencia, por ejemplo, del aceite de coco. Por lo tanto, la mitad de los productos que vemos en los supermercados y que forman parte de nuestra vida cotidiana contienen aceite de palma, una sustancia tan común como controvertida por su gran impacto ambiental.
El impacto ambiental de la tala indiscriminada repercute en todo el mundo. Y en Argentina las góndolas de los supermercados están llenas de productos que contienen estos aceites.
Se calcula que fueron desmontadas 130 mil hectáreas de bosque desde finales de 2015. Según un análisis reciente del Centro para la Conservación de los Recursos Naturales (BKSDA) Sungai Putri alberga entre 950 y 1.200 ejemplares de orangután.


