Mientras el mundo pone la mirada en la final de la Copa Mundial, Nueva York se prepara para recibir a fanáticos, celebridades y viajeros de todos los rincones del planeta. En ese escenario, The Mark decidió crear una experiencia que trasciende el partido y convierte todo el fin de semana en un acontecimiento en sí mismo.

Ubicado en el Upper East Side de Manhattan y considerado uno de los hoteles más emblemáticos de la ciudad, The Mark presentó una propuesta que combina alojamiento, gastronomía, navegación, bienestar y acceso privilegiado a la final del torneo.

El centro de la experiencia es su célebre Penthouse, una residencia de dos niveles que ocupa la parte más alta del edificio y ofrece algunas de las vistas más impactantes sobre Central Park y el skyline neoyorquino. Diseñada para recibir a un grupo reducido de huéspedes, la propuesta incluye servicio personalizado, espacios privados para seguir los partidos, gimnasio exclusivo, tratamientos de recuperación y una terraza que se transforma en uno de los mejores lugares de la ciudad para celebrar cada jornada del campeonato.

La experiencia continúa sobre el agua. A bordo del histórico velero Herreshoff de The Mark, los huéspedes podrán navegar frente a la Estatua de la Libertad mientras disfrutan de una propuesta gastronómica especialmente diseñada para la ocasión, con Manhattan como telón de fondo.

El día de la final, la experiencia alcanza su punto culminante con traslados privados en helicóptero y acceso a ubicaciones privilegiadas junto al campo de juego, acompañadas por servicios de hospitalidad especialmente preparados para uno de los eventos deportivos más importantes del planeta.

Más allá de sus cifras, la propuesta refleja una tendencia cada vez más visible dentro de la hotelería internacional: transformar los grandes acontecimientos globales en experiencias completas donde el destino, el alojamiento y el evento forman parte de una misma historia.
Con esta iniciativa, The Mark vuelve a posicionarse como uno de los grandes protagonistas de la escena neoyorquina, ofreciendo una manera distinta de vivir el Mundial desde el corazón de Manhattan.


