El Parque de la Ciudad se convirtió este sábado en el epicentro de la música electrónica con la primera jornada del festival, que combinó artistas internacionales de renombre con propuestas locales, sonidos innovadores y talentos emergentes.
La marca de vodka líder en el mundo tuvo su espacio VIP en donde se dieron cita grandes músicos y personalidades de la escena rioplatense.
Un festival con historia en Argentina
Creamfields nació en 1998 en Winchester, Reino Unido, y llegó a Buenos Aires en noviembre de 2001 como una plataforma para consolidarse en América Latina. En aquella ocasión, 18.000 personas asistieron al Hipódromo de San Isidro y quedaron fascinadas por la propuesta. La segunda edición, en 2002, reunió a 24.000 personas en un predio de Puerto Madero. En 2005, el público argentino marcó un hito histórico: el festival alcanzó un récord global de asistencia que no pudo ser superado ni siquiera en su país de origen.
Cuatro escenarios, infinitas experiencias
El predio albergó cuatro escenarios en los que se desplegaron actuaciones memorables. Entre los nombres destacados de la noche estuvieron Alesso, Steve Aoki, Fisher, Paco Osuna y Marcel Dettmann, quienes cautivaron con sus sets cargados de energía. Además, figuras como Kölsch, Franky Wah, Laolu, Amémé, Onyvaa y Melanie Ribbe aportaron variedad y sofisticación al line up.
El talento local también brilló con artistas como Bad Boy Orange, Diego Ro K, Mariano Trocca, Elio Riso, Miguel Silver y Sol Porro, quienes lograron conectar con el público gracias a sus propuestas frescas y vibrantes.


