Cachafaz presenta Pistachino y Gianduiot, dos bocaditos premium que reúnen el auge del pistacho y la tradición italiana del chocolate con avellanas.

Hay sabores que definen una época y otros que atraviesan generaciones. El pistacho es, sin dudas, uno de los grandes protagonistas de la pastelería contemporánea: en los últimos años pasó de fenómeno viral a ingrediente consolidado dentro de las propuestas más sofisticadas de la chocolatería y la gastronomía. Del otro lado, la combinación de chocolate y avellanas conserva el encanto de una tradición centenaria que continúa inspirando nuevas creaciones.
Es justamente en ese encuentro entre lo actual y lo clásico donde Cachafaz presenta Pistachino y Gianduiot, dos nuevos bocaditos premium elaborados en Argentina que exploran estos universos desde la identidad de la marca.

El Pistachino propone una combinación delicada de pistacho y chocolate blanco, con una textura suave y un perfil equilibrado en el que el fruto seco ocupa el centro de la experiencia. El Gianduiot, en cambio, recupera la tradición italiana del chocolate con avellanas a través de una preparación cremosa de avellanas y chocolate con leche, inspirada en el clásico gianduiotto nacido en Turín durante el siglo XIX.
En ambos casos, la elección de los ingredientes resulta fundamental. Las elaboraciones contienen verdaderamente pistacho y avellanas, además de azúcar orgánica y no utilizan aceite hidrogenado, buscando preservar el sabor, la textura y la identidad propia de cada propuesta.

El formato pequeño acompaña la idea de convertir un momento cotidiano en una pausa especial. Son bocaditos pensados para disfrutar junto a un café, para acompañar una sobremesa o simplemente para regalarse un pequeño gusto durante el día. También llegan en estuches de seis y doce unidades, ideales para compartir o convertir en un detalle.
Con Pistachino y Gianduiot, Cachafaz amplía su propuesta de chocolatería premium a partir de dos sabores con personalidades diferentes: uno asociado a la tendencia que domina la escena gastronómica actual y otro ligado a una tradición que permanece vigente. Dos maneras de entender el chocolate que encuentran, en una misma colección, un punto de encuentro entre tendencia, tradición y calidad.


