Un nombre nacido entre coleccionistas, una complicación que Rolex no reunía de esta manera desde hacía 73 años y una nueva mecánica desarrollada por la manufactura. El Perpetual Padellone recupera el espíritu de una pieza histórica de la casa y lo trae al presente con calendario anual instantáneo, fases de la Luna y una serie de innovaciones que lo convierten en uno de los lanzamientos más singulares de Rolex de los últimos años.

Hay una buena historia detrás de este reloj. Y empieza, curiosamente, con una sartén.
“Padellone” significa “sartén grande” en italiano y fue el apodo con el que los coleccionistas comenzaron a llamar a la referencia 8171 de Rolex. Presentada en 1949, aquella pieza debía su sobrenombre a una caja de 38 mm que resultaba particularmente generosa para los estándares de la época. Pero tenía bastante más para ofrecer que un buen apodo: combinaba calendario completo y fases de la Luna y, con el paso de los años, terminó convirtiéndose en una de las referencias históricas más buscadas de la marca. La 8171 y la posterior 6062 desaparecieron a comienzos de los años 50. Desde entonces, Rolex no volvía a reunir todas estas complicaciones en un mismo reloj.
Ahora, más de siete décadas después, el nombre vuelve oficialmente al catálogo.

El nuevo modelo presenta una caja de 39 mm y vuelve a reunir dos de las características que definieron al histórico Padellone: el calendario completo y las fases de la Luna. El día de la semana y el mes aparecen en dos ventanas ubicadas en la parte superior de la esfera, mientras que la fecha se indica mediante una aguja específica sobre una escala periférica. A las 6 horas, el indicador de fases lunares se convierte en uno de los elementos más reconocibles del reloj.

Para esta nueva pieza, Rolex desarrolló además un movimiento específico. El calibre 7130 es mecánico, de cuerda automática y fue íntegramente desarrollado y manufacturado por la casa. Ofrece aproximadamente 66 horas de reserva de marcha e integra las indicaciones del calendario y de las fases de la Luna.
La caja también presenta una particularidad poco habitual dentro de la colección actual de Rolex: el fondo transparente permite observar el movimiento y su masa oscilante. El reloj cuenta, además, con certificación Superlative Chronometer y una hermeticidad de 50 metros.

El Perpetual Padellone se presenta en tres versiones. Una combina oro Everose de 18 quilates con un brazalete del mismo material; las otras dos incorporan correas de piel de aligátor y cajas realizadas en platino 950 y oro Everose, respectivamente.
El resultado marca el regreso de un nombre singular dentro de la historia de Rolex y, al mismo tiempo, suma una nueva pieza a su colección contemporánea. Casi un siglo después de aquellos primeros relojes con calendario y fases lunares, el Padellone vuelve a escena con una mecánica completamente nueva y una imagen que conserva buena parte del carácter que hizo célebre a su antecesor.


