Ícono de elegancia moderna, Angie Landaburu redefine la feminidad con una mirada fresca, consciente y auténtica. Su recorrido entre pasarelas, marcas de lujo y redes sociales la posiciona como una de las voces más influyentes del nuevo lujo argentino.

Con una estética que combina sofisticación europea y naturalidad porteña, Angie Landaburu se consolidó como referente de estilo en América Latina. Su carrera, que comenzó en el universo de la moda y hoy la encuentra como creadora de contenido y empresaria, refleja una búsqueda constante entre tendencia y esencia. En esta entrevista, comparte su visión sobre el lujo contemporáneo, la autenticidad y la identidad como punto de partida.

¿Qué representa la moda en tu vida y cómo se transformó?
La moda siempre fue una forma de expresión para mí. Al principio era juego, descubrimiento. Con los años se volvió un lenguaje: una manera de comunicar quién soy, qué siento y qué pienso. Hoy la vivo desde un lugar más consciente y auténtico, con foco en la calidad y en las historias detrás de cada prenda.

¿Cómo definís tu estilo personal?
Mi estilo es clásico, femenino y atemporal, pero con toques modernos. Me gusta equilibrar elegancia y naturalidad. Y creo que lo que lo diferencia es la coherencia: nunca uso algo solo porque está de moda, sino porque me identifica.

¿Qué tendencias ves para 2025?
Hay una vuelta a lo esencial: siluetas simples, materiales nobles, una estética depurada. El lujo silencioso sigue fuerte, pero más relajado y real. También hay un gran cruce entre tecnología y artesanía: piezas sostenibles, trazables, con alma.
¿Cómo elegís las marcas con las que trabajás?
Busco conexión real. Valoro la coherencia, la estética cuidada y el propósito. No me interesa solo la visibilidad: me interesa la conversación creativa, el respeto mutuo y la autenticidad.

¿Cuál fue el momento más emocionante de tu carrera en moda?
El desfile de Miu Miu en París. Fue cinematográfico: irreverente, elegante, juvenil. Estar ahí fue un recordatorio de por qué amo este universo: porque emociona, inspira y cuenta historias sin palabras.
¿Una prenda imprescindible?
Un blazer bien cortado. Atraviesa temporadas y estilos. También amo los accesorios clásicos: botas, carteras estructuradas… completan el relato del look.

¿Qué consejo das para encontrar un estilo propio?
Escucharse. Experimentar sin disfrazarse. El estilo no es copiar, es construir una identidad visual alineada con quién sos. La autenticidad es el verdadero lujo.
¿Cómo vivís la exposición en redes?
Las redes son una herramienta poderosa si las usás con propósito. Intento mostrar una versión real, sin perder la estética que me representa. La clave es no medir tu valor en likes, sino en impacto.

¿Qué significa el lujo para vos?
Es una forma de vivir. No es material: es tiempo, calma, libertad de elegir. Es sensorial y emocional. El verdadero lujo está en la calidad: de lo que usás, de lo que hacés, de lo que compartís.
¿Qué proyectos te entusiasman hoy?
Mi podcast Ángeles y Demonios. Me permite explorar conversaciones profundas y otra faceta creativa. En moda, quiero evolucionar hacia un rol más integral que combine imagen, contenido y reflexión.
Si tu estilo fuera una frase…
“Elegancia consciente.”
¿Y tus sueños para esta nueva etapa?
Seguir construyendo mi marca personal con propósito, lanzar nuevos formatos audiovisuales y expandir el podcast internacionalmente. Quiero trabajar con marcas que representen este lujo emocional y moderno.
¿Cómo viviste tu embarazo y la maternidad?
Fue transformador. Aprendí a soltar el control y a conectar con lo esencial. La maternidad me enseñó a vivir en el presente y valorar lo simple. Lo que más disfruto es ver a mi hijo descubrir el mundo: todo se vuelve nuevo a través de sus ojos.


