Hay relojes que representan una colección. Y hay otros que representan una filosofía entera. El Oyster Perpetual de Rolexpertenece a esta última categoría.
A casi cien años de la creación del primer Oyster, la manufactura suiza continúa reinterpretando el modelo que cambió para siempre la historia de la relojería moderna. Un reloj que nació como una revolución técnica y terminó convirtiéndose en uno de los mayores símbolos de precisión, funcionalidad y diseño atemporal.

En 2026, Rolex celebra el centenario del Oyster presentando una edición especial del Oyster Perpetual 41, transformando a su reloj más esencial en el protagonista de una nueva etapa dentro de su legado.
La nueva versión aparece en Rolesor amarillo —la emblemática combinación de acero Oystersteel y oro amarillo— incorporando detalles desarrollados especialmente para esta celebración. El bisel y la corona de cuerda en oro dialogan con una caja y brazalete de líneas extremadamente puras, mientras que la esfera pizarra introduce discretas referencias al aniversario.

Entre ellas, el número “100” grabado en la corona y la inscripción “100 years” ubicada a las 6 horas reemplazando el clásico “Swiss Made”. Sobre la esfera, el nombre Rolex y la minutería aparecen en verde, el color históricamente asociado a la marca.

Pero más allá de la edición conmemorativa, el Oyster Perpetual sigue representando la esencia más pura de Rolex: un reloj concebido para acompañar la vida cotidiana con absoluta naturalidad.
Su diseño evita cualquier exceso. No necesita complicaciones extremas ni recursos innecesarios para transmitir sofisticación. Todo en él responde a una lógica de equilibrio, proporción y funcionalidad.

Esa búsqueda comenzó en 1926, cuando Hans Wilsdorf presentó el primer Oyster, el reloj de pulsera hermético que redefinió los estándares de resistencia y confiabilidad de la época. Cinco años más tarde, la invención del rotor Perpetual incorporó la cuerda automática mediante el movimiento natural de la muñeca, consolidando la arquitectura que todavía define a la colección actual.

Casi un siglo después, esa misma visión continúa evolucionando.
El nuevo Oyster Perpetual 41 también introduce el refuerzo de la certificación Superlative Chronometer, uno de los estándares de control más rigurosos de la industria relojera. A partir de 2026, Rolex amplía los criterios de evaluación incorporando nuevos parámetros vinculados a resistencia magnética, fiabilidad y sostenibilidad, además de precisión, hermeticidad, autonomía y rendimiento general.

La idea detrás del Oyster nunca fue únicamente crear un reloj preciso. Fue construir un objeto capaz de resistir el paso del tiempo tanto técnica como estéticamente.
Y quizás ahí reside gran parte de su vigencia.
Porque mientras muchas piezas cambian siguiendo tendencias, el Oyster Perpetual continúa evolucionando sin perder identidad. Mantiene intacta esa capacidad poco frecuente de sentirse contemporáneo generación tras generación.
Más que un reloj, el Oyster terminó convirtiéndose en una referencia cultural. Un objeto asociado a exploradores, deportistas, artistas y figuras que entendieron el tiempo no como algo que simplemente pasa, sino como algo que se construye.
Hoy, a cien años de su nacimiento, sigue representando exactamente eso: una visión donde innovación, precisión y legado conviven dentro de una de las siluetas más reconocibles de la relojería contemporánea.
PH: @ROLEX


