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Hay una fiesta que llena a Sídney de color (enterate por qué)- Por Tamar Terzakyan -

Vivid es un imponente acontecimiento creativo, diseñado sobre tres pilares: iluminación, música e ideas. Es un evento fascinante no sólo para los australianos que esperan con ansias su inauguración, sino para millones de turistas que planifican su visita a la ciudad para presenciarlo.
A partir de las seis de la tarde, el microcentro resplandece con 90 instalaciones artísticas que se encuentran desperdigadas en distintos puntos. El atractivo es tan simple como recorrer las calles que llevan de Darling Harbour a Circular Quay, el puerto desde donde salen los ferries que conectan la ciudad con los suburbios. Es caminar y dejarse asombrar. Es fotografiarse junto a los artistas con disfraces estrambóticos que sobre zancos decoran el trayecto. Es perderse por los jardines botánicos y deslumbrarse con el juego de fosforescentes que exaltan la naturaleza.
Reflectores de LED encandilan el cielo, mientras barcos con carteles de I Love Sydney en luces de neón navegan las aguas. A esta perspectiva, se le suman las proyecciones psicodélicas sobre las fachadas de los edificios más emblemáticos, como el Museo de Arte Contemporáneo y la majestuosa Ópera de Sídney. Representaciones surrealistas que disparan la imaginación de todo aquel que las experimenta. Primero, el techo de La Ópera se cubre de fucsias y azules acuarelados, luego una especie de pulpo se entreteje sobre el fondo para dar espacio a unas texturas que se transforman en burbujas multicolores y la secuencia, con o sin sentido, continúa durante horas, causando absoluta perplejidad.
Sonidos disruptivos marcan el beat de este recorrido. Hay más de 400 eventos musicales repartidos entre la zona principal y las sedes secundarias. Fleet Foxes, banda americana de indie folk, y Goldfrapp, dúo londinense de electrónica, dan un tinte internacional mientras lideran la variada agenda musical. Además, hay espacios interactivos en los que se escucha música con auriculares luminosos, mientras se baila aislado pero en compañía del resto.
Entre luces pintorescas y food trucks la gente va y viene, pero además hay más de 200 propuestas educativas a las que se puede asistir. Cursos y charlas sobre fotografía, tecnología, arte, liderazgo, entre otras, forman parte del calendario cultural.
Reconocida por sus espléndidas playas para surfistas, parques nacionales y por estar considerada como una de las ciudades con mayor calidad de vida, el Vivid magnifica y vuelve mágica a Sídney.

Por Tamar Terzakyan