Experiencias


Nuestra editora es fan de Río (fue + de 10 veces) y te dice qué no podés perderte si vas por primera vez

Cuando llegás a la capital carioca, el primer impulso es salir a caminar por el paseo marítimo de Copacabana. Esta pasarela poblada de deportistas, caminantes, vendedores ambulantes y turistas nos indica que estamos en una de las urbes más variadas del mundo. Una vez ahí, lo mejor es probar alguna caipirinha o cerveja bem gelada en alguno de los puestitos ubicados casi sobre la playa (si es al atardecer, mucho mejor). Y entonces sí, agarrar el mapa y marcar los imperdibles:


Playas: infinita arena blanca y aguas azules
Ipanema es la playa favorita de los turistas y deportistas, gracias a su fácil acceso y actividades como partidos de fútbol o vóley en la arena. También Leblon, porque aquí está el imperdible parador Azur, que ofrece manjares de mar con estilo bien carioca. Seguramente si vas, quieras volver.  Próxima está la playa de Copacabana, con más de 4 kilómetros de costa y mucho más concurrida. Eso sí, para quienes buscan apartarse del circuito turístico, las playas de Barra de Tijuca son más tranquilas y tienen actividades como kitesurf, windsurf y pesca de costa. Una experiencia mucho más local es Prahinha, arenas blancas casi vírgenes, aguas limpias y muy agreste porque se trata de un área protegida. Averiguá respecto del surf bus: no solo es para surfistas y te ayuda a llegar de manera más sencilla.

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Excursiones: aventura y adrenalina en altura
Un clásico es el Cerro del Corcovado. Allí, emplazado a 709 metros sobre el nivel del mar, se encuentra el Cristo Redentor, una estatua de 30 metros que vigila la ciudad. Otro, el Cerro Pan de Azúcar, desde el cual se puede divisar casi todo Río de Janeiro. Si te interesan los ambientes naturales, visitá el Parque Lage. Jardines de estilo inglés, pequeños lagos y una mansión que hoy acoge a la Escuela de Artes Visuales, donde pueden verse exposiciones gratuitas.


Turismo urbano: un barrio vintage
Santa Teresa es zona de moda en Río de Janeiro. Restaurantes pintorescos con vistas increíbles, arte urbano y el último tren eléctrico que circula en la ciudad. El tiempo parece haberse detenido en sus calles de estilo colonial. Recomendación: cruzá hasta el barrio de Lapa atravesando los 250 coloridos peldaños de la escalera de Selarón.

Cultura
Si te gusta el arte, tenés que conocer el Museo de Arte Moderno. Además, te vas a sorprender por su particular estilo arquitectónico. Otro museo imponente es el nacional de Bellas Artes, desde 1937 y hasta hoy tiene la colección de arte brasileño más completa. Más de 20.000 piezas para descubrir la historia del Brasil en lienzos y colores.


Pensar en Río de Janeiro es sinónimo de playa pero también de excursiones inolvidables, turismo urbano y de lo mejor de la cultura latinoamericana. Para una primera vez está muy bien, ¿pero por qué no volver pronto?




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