PHOTOGRAPHY //
Sante D Orazio
05/07/2011

El espíritu de la 'visión privada' del alma

Sante D’Orazio es pintor y fotógrafo. Ha fotografiado a muchas de las bellezas y artistas alrededor del mundo, como Stephanie Seymour, Kate Moss, Christy Turlington, Pam Anderson, Keith Richards, Jay Z, Mickey Rourke y tantos más en su trabajo para la British GQ y Rolling Stone. Este libro llamado “Barely Private” es una mirada sin censura al mundo de la moda y el rock en el que resume mucho material privado, cartas y observaciones en formato de collage. Una joya que pueden encontrar en Taschen.  Una mirada a la trastienda del mundo glamoroso en el que este gran viajero - hijo de un barbero inmigrante a los Estados Unidos - se mueve.


Las fotografías, que muchas veces forman parte de collages, son variadas, unas sencillas; otras, divertidas y espontáneas; algunas, realmente sexies que parecen haber sido tomadas en plena conexión sensual entre fotógrafo y modelo. También se incluyen cuadros y dibujos tanto de Sante D'Orazio como de su amigo el pintor Francesco Clemente, quien, además,  firma el prefacio.

 

Nació en Brooklyn en la década de los cincuenta y ha dedicado más de la mitad de su vida a convivir con actores, cantantes y modelos y a fotografiarlos. Tiene la habilidad de retratar celebridades sin pose, a veces , hasta sin maquillaje. Los desnudos que capta, todos ellos de cueros perfectos, incluso dan la impresión de naturalidad. Iluminadas por un flash, por un foco en el techo o por la luz del sol, las modelos que aparecen en las fotografías de Sante dan la impresión de que así viven: desnudas de la cintura para arriba, como Dios las trajo al mundo, con el cabello apenas desaliñado y con un bikini diminuto que tapa lo restante de sus encantos.

Nunca asistió a ninguna escuela. Estudió Bellas Artes en la universidad y cuando se graduó  necesitaba un trabajo y  resultó que consiguió uno como segundo asistente de alguien que estaba haciendo fotografía de moda. Fue, así, por casualidad. Entretanto lavaba platos y fregaba suelos pensando que sería pintor. Pero, tres años más tarde, consiguió su primer portada de Vogue. Su primer trabajo profesional lo realizó en 1981.

 

Las ganancias de la venta del libro están destinadas a la Fundación Elton John contra el SIDA (Elton John Aids Foundation), así como a la Fundación de la Esperanza para los Niños (Children´s Hope Foundation). Eligió la primer fundación porque es una forma de permitir que todas las personas que aparecen en su libro formaran parte de la donación, y la segunda porque tiene un hijo de cuatro años.

La gente parece abrirse a él como persona y le responden como ser humano. No se interponen muros, no se plantan barreras. Ellos lo captan, y eso es lo que les permite abrirse a él fotográficamente. No es algo falso, ni producto de un montaje. Es algo real, un momento de verdad. Son ellos relacionándose con él como persona, y luego como fotógrafo,  para lograr el resultado que vemos. Un artista que se destaca por lograr que los sujetos involucrados en la imagen se olviden de la cámara.




Mustique 28