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Libia
12/07/2011

Una vez más el mundo enfrenta una Guerra. A medida que pasan los años se encuentran justificaciones que parecerían tener sentido, sin embargo, hombres inocentes siguen muriendo y sufriendo. La historia nos ha enseñado y demostrado a lo largo de los años que las guerras se puede evitar, hemos aprendido desde niños que lo más sagrado que tenemos es nuestra vida. Ya han muerto más de 200 millones de personas en guerras, casi el 3% de la población mundial, ¿Cuántos más tienen morir y ser desplazados de sus hogares antes de demostrar su total inutilidad?.



Hemos visto imágenes aterradoras sobre genocidios, dictaduras, guerras, bombardeos, sufrimientos, heridos, inválidos y huérfanos; ciudades enteras, campos, carreteras, centros industriales, y monumentos históricos arrasados. Esto es consecuencia del comportamiento de una persona de 70 años que hace más de 42 años prohíbe en su país los partidos políticos y ejerce el poder de forma total, y provocando una crisis que ya ha cobrado más de 10 mil muertes y más de 150 mil refugiados.

Los días 15 y 16 de febrero dos mil manifestantes protestaron en Trípoli (Libia) reclamando democracia y libertad con el fin del gobierno de Gaddafi.  Hace unos días, veintiocho países aliados llegaron a un acuerdo para que la OTAN asuma el mando de todas las operaciones militares en Libia amparadas por la resolución 1.973 del Consejo de Seguridad de la ONU para proteger a la población civil de los bombardeos del régimen del líder libio.

Fue entonces cuando grupos armados rebeldes lograron el control de varias ciudades cercanas a la frontera con Egipto. En este escenario, muchos países decidieron sacar a sus ciudadanos de territorio libio. A medida que avanza el conflicto, los refugiados aumentan en las fronteras con Túnez y Egipto.

Los ataques comenzaron, y al menos 50 personas murieron, entre ellos mujeres, niños, jóvenes, clérigos como consecuencia de las explosiones y fuego antiaéreo en los cielos de Trípoli. Más de 110 misiles Tomahawk fueron lanzados desde buques y submarinos estadounidenses y británicos que golpearon 20 puntos estratégicos en Libia en la parte occidental del país. Previamente, aviones de combate franceses dispararon contra un vehículo militar de fuerzas militares de Gaddafi. Poco se sabe igualmente de lo que está sucediendo en Libia, las noticias e imágenes que llegan no son suficientes para poder comprender en que instancia se encuentra la Guerra. Hay ciudades que parecen estar controladas por los opositores y otras por los rebeldes, hay rutas y accesos controlados por soldados y tropas cerca de la frontera, lugares impenetrables. Sin embargo los aliados dicen estar dominando la situación.

 

La frontera de Ras el Ajdir ha cambiado mucho en las últimas horas, la situación es de mucha tensión y dramatismo. Más de 20.000 personas se concentran, y unos 150.000 refugiados buscan la forma de regresar a sus países. La organización de los primeros días y la hospitalidad de los tunecinos, se ha vuelto un caos ante la avalancha de personas. El ritmo de llegada de refugiados se ha acelerado y ha desbordado a los tunecinos, quienes se ven incapaces de controlar el flujo de personas que se agolpan frente a la verja azul que separa ambos países. Para paliar este desorden, ACNUR planeó instalar un campo de tránsito en Túnez para dar cobijo a la multitud que huye de los enfrentamientos en Libia. Las organizaciones internacionales hablan de crisis humana.

Algunos llevan horas viajando para recorrer los 200 kilómetros de carretera que unen la capital Libia con Túnez. Después de ser robados por la policía de Gaddafi en los controles del camino, los refugiados egipcios tienen que esperar durante horas para que los lleven en autobuses a pabellones y centros escolares en la ciudad tunecina de Ben Gardan. En el puesto fronterizo de Ras el Ajdir confluyen los tres países que han protagonizado las revueltas de los últimos meses: Libia, Túnez y Egipto. Tres estados que todavía viven en el descontrol pero que mantienen vivo el sueño de la revolución.

 

Poco después de los ataques con misiles, el presidente Barack Obama informó al pueblo estadounidense los esfuerzos por una "amplia coalición". "El uso de la fuerza no es nuestra primera opción", dijo el presidente en Brasilia, Brasil. "No es una decisión que tomar a la ligera. Pero no podemos quedarnos cruzados de brazos cuando un tirano le dice a su propio pueblo que no habrá misericordia."

Por otro lado, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, expresó su apoyo al gobierno de Muammar Gaddafi, asegurando que no aplaude las decisiones de los líderes mundiales y llamando a la paz en el norte de África. Nuestra presidenta Cristina Kirchner sentó su posición frente al conflicto en Libia y lanzó una dura condena a quienes resuelven los problemas a "los bombazos". "Los grandes centros de presunta civilización siguen resolviendo sus diferencias a los bombazos y con violencia", señaló.

 

La situación en Libia es bastante compleja. Países occidentales que apoyaron al dictador libio durante años y le vendieron armas para proteger sus propios intereses, ahora quieren atacarlo. Los aviones franceses que ahora atacan a Libia son las versiones más modernas de los mismos “Mirage Jets” que ya pertenecen a Gaddafi.  Por su “Jaima” han pasado tanto políticos de derecha como de izquierda, empresarios europeos y americanos. Ha sido recibido por gobernantes orientales y occidentales. La última vez que un escuadrón de cazas italianos sobrevoló Libia fue el 1 de septiembre de 2009. Ese día no tiraron bombas, fue un vuelo de homenaje de una patrulla acrobática de la fuerza aérea italiana que participó en los festejos por los 40 años de la dictadura del coronel Gaddafi. Por otro lado, tiene la llave de oro de la ciudad de Madrid, se la entregó Gallardón, en el año 2007, durante un acto en el que el alcalde elogió los lazos históricos y culturales que unen a ambos países. También fue recibido por Zapatero y por el Rey, quién devolvió el viaje oficial en el año 2009 acompañado por el presidente de Repsol, Antonio Brufau. Zapatero repitió el homenaje hace menos de un año y se convirtió así en el segundo presidente del Gobierno español en pisar Libia. El primero fue Aznar, en 2003, con quién se volvió a encontrar 4 años después en Sevilla.

La administración del presidente de estados unidos Ronald Reagan significó una agresión constante y pública en contra de Libia, con el intento de derrocar a Gaddafi. En 1981, Estados Unidos ordenó el cierre del consulado libio en Washington y la retirada de todos sus funcionarios, y envió aviones de vigilancia AWACS a la costa oriental Libia. El 3 de agosto de 1981, la revista Newsweek publicó que el director de operaciones de la CIA, Max Hogel, presentó un plan de derrocamiento y asesinato de Gaddafi. El 19 de agosto de 1981, 2 aviones de combate tipo F-14 Tomcat del portaaviones John F. Kennedy invadieron el espacio aéreo libio y atacaron dos aviones Sukhoi Su-22 en territorio marítimo de Libia. El 7 de diciembre del mismo año, el Wall Street Journal publicó que el gobierno de Reagan estudiaba varias medidas para debilitar y derrotar al líder libio, y tres días después el propio Reagan dio orden a todos los ciudadanos norteamericanos de salir de Libia lo antes posible.

Durante 1982, EEUU tomó medidas económicas contra Libia, como la prohibición de importación de crudo libio, y restricciones para las exportaciones norteamericanas a Libia. Durante 1983, el gobierno norteamericano prohibió a los estudiantes libios residentes en EEUU estudiar aviación o cualquiera de sus ramas. Reagan también ordenó ese año que sus aliados no negociasen económicamente con Libia.

Ha sobrevivido a todo, pero ya no lo va a hacer. La ONU podrá juzgar al dictador libio Muammar Gaddafi por crímenes contra la Humanidad. Es más, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha aprobado por unanimidad una resolución por la que se llevará al líder libio ante la justicia del Tribunal Penal Internacional (TPI) de La Haya. Por otro lado,  el canciller libio, Mussa Kussa, viajó a Londres y anunció su renuncia al cargo, según aseguraron fuentes del Gobierno británico. Gaddafi, ha declarado que morirá como “un mártir” en su tierra.

La ciudad de Bengasi concentra la oposición Libia y es la ciudad de origen de varios dirigentes en el exilio. A diferencia de Egipto y Túnez, en Libia no existe un grupo identificable que organice las protestas contra Gaddafi. Dentro de la oposición se cuentan jóvenes laicos, islamistas y desertores de todos los ámbitos del poder, como militares, ministros, diplomáticos y otros funcionarios públicos.

Cabe consignar que Gaddafi siempre desconfió de sus propias Fuerzas Armadas y que durante sus más de cuatro décadas en el poder ha debilitado al Ejército (formado por unos 40.000 hombres pobremente instruidos y equipados), para evitar que se levantaran en armas contra él.

En su lugar, el régimen creó una fuerza de "brigadas revolucionarias" para sobrevivir a las protestas. Al menos 120.000 personas conforman la fuerza leal al dictador, sumando las milicias y el aparato policial controlado por dos de sus hijos.

Durante el actual conflicto, los principales opositores a Gaddafi conformaron un Consejo Nacional. Controlan diversas ciudades durante las revueltas, como Bengasi, Jalu y Al Zauiya. Sin embargo, se deben enfrentar constantemente a las tropas leales a Gaddafi, que lanzan contraofensivas en las líneas defensivas rebeldes en localidades como la petrolera Ras Lanuf.

 

Con Gaddafi como líder, y gracias a su principal riqueza, sus reservas de petróleo, Libia ha sido uno de los países más estables de África. El país cuenta con 6,4 millones de habitantes, su ingreso per cápita es de US$ 12 mil y su PBI nominal (US$ 76 mil millones), ambos los más altos de África. Sin embargo, el desempleo llega al 30%.

 

El conflicto en Libia ha golpeado fuertemente el mercado petrolero en el mundo. Es así como el precio de las gasolinas aumentó debido a la volatilidad en el precio del petróleo.

La Agencia Internacional de la Energía calcula que la producción Libia se redujo en un millón de barriles diarios, y su mayor impacto está dado por la alta calidad de su crudo que, siendo liviano, es un insumo de alto valor. Es más, los precios del crudo llegaron a su nivel más alto, luego que la ONU autorizó la intervención militar en Libia.

 

Libia es el tercer mayor productor de África, el más importante de la cornisa norte del continente y se caracteriza por tener en su subsuelo crudo de alta calidad, lo que facilita su transformación en carburantes.

El fin de la Primera Guerra Mundial y la implosión del imperio Otomano centraron el interés de occidente en dos objetivos: controlar los hidrocarburos y garantizar un hogar nacional judío. Tras la Segunda Guerra Mundial y el trauma del Holocausto, la creación del Estado de Israel, en 1948, trajo la llegada al poder, en varios Estados del mundo árabe liberado del colonialismo, de fuerzas opuestas a la existencia de Israel, de tipo militar nacionalista.

Bajo el pretexto de la lucha contra el imperialismo y la caza de comunistas, en el mundo árabe se erigieron dictaduras de partido único, gobernadas con mano de hierro por déspotas como Sadam Hussein, Al Assad (padre e hijo) y Muammar Gaddafi. Eran dictaduras que garantizaban el aprovisionamiento de petróleo a las potencias y que no amenazaban realmente a Israel (Irak pareció hacerlo pero fue destruido por una invasión).

Varios Estados árabes padecieron las repercusiones de la crisis global iniciada en 2008. Muchos trabajadores de estos países, emigrados a Europa, perdieron sus trabajos. El volumen de remesas de dinero enviadas a sus familias bajó. La industria turística se marchitó. Los precios de los hidrocarburos se depreciaron. El FMI impuso a Túnez, Egipto y Libia planes de privatización de los servicios públicos y de baja en los presupuestos.

En este contexto ya de por sí explosivo se produjo, el verano boreal pasado, un desastre ecológico en una región alejada del mundo árabe. Pero el planeta es uno. Durante semanas, Rusia, uno de los principales exportadores de cereales del mundo, conoció la peor ola de calor y de incendios de su historia. Moscú suspendió la exportación de cereales. El mundo árabe es una de las principales regiones importadoras.

Hay que añadir la existencia de una población muy joven y con altos niveles de desocupación. El papel de las redes sociales permitió franquear el muro del miedo: saber de antemano que decenas de miles de personas van a manifestarse un día D y a una hora H es una garantía de que uno no protestará solo, exponiéndose en solitario a la represión del sistema. El éxito tunecino de esta estrategia iría a convulsionar a todo el mundo árabe.

 

El impacto que el conflicto político-social ha tenido en la economía mundial, por ser Libia el tercer más grande productor de petróleo en la región, ha obligado a los líderes de la economía global a tomar medidas drásticas que den salida a la situación.

 

Recuadros

 

¿Quién es Muammar Gaddafi?

Muammar Gaddafi nació en el desierto de la ciudad de Sirte en Libia, el 7 de junio de 1942. Su familia pertenecía a un grupo de beduinos (los Qaddafa, del cual procede el apellido Qaddafi o Gadafi). En su adolescencia tuvo contacto con la ideología panárabe de Gamal Abdel Nasser y ello le sirvió para interesarse en la lucha por la justicia social y el socialismo árabe. A la edad de 21 años se graduó en Derecho. Ingresó al colegio militar y organizó la Unión de Militares Libres. En 1965 viajó a Reino Unido donde asistió a cursos de perfeccionamiento.

Ha tenido ocho hijos, entre ellos se destacan: Saif al Islam Gadafi, designado por su padre como su único sucesor legítimo. Posee un grupo de medios informativos que incluye televisiones por satélite y periódicos de capital privado. Muy abierto a Occidente; Muhammad el Gadafi es apasionado por el fútbol y carece de interés por la política. Único hijo de su primer matrimonio; Al-Saadi el Gadafi , coronel y jefe de las fuerzas armadas libias. Mantiene buenas relaciones con Muhammad VI de Marruecos y Abdalá II de Jordania. Futbolista retirado de la Serie A italiana; Aisha el Gadafi (o Ayesha el Gadafi), única hija, quien usa vestimenta moderna occidental, estudia en la Universidad para obtener el doctorado y es opositora al "imperialismo americano"; Hanibal el Gadafi , el menor de sus hijos, quien fue detenido, junto con su esposa, en Suiza el 17 de julio de 2008, acusado de maltratar a dos empleadas domésticas. Este incidente provocó a finales de julio de 2008 que el coronel Gaddafi suspendiera la venta de petróleo crudo a Suiza, tras las manifestaciones populares de espontáneos libios frente a la Embajada de Suiza en Trípoli para exigir una disculpa del Gobierno suizo.

 

En lo que respecta a su sucesión, con el tiempo Gaddafi ha desplazado la candidatura a sucesor del seno del partido gobernante hacia su familia directa. En la actualidad, su hijo mayor Saif al Islam Gadafi ya lo representa en eventos oficiales.

El 1 de septiembre de 1969 tomó parte en la revolución que derrocó al régimen monárquico del rey Idris. Contando con menos de treinta años de edad, se puso al mando de la Junta Militar, el Consejo del Mando de la Revolución, y anunció los puntos fundamentales de su gobierno: Neutralidad exterior, unidad nacional (preámbulo de la unidad árabe), prohibición de los partidos políticos, evacuación de las bases militares británicas y estadounidenses, explotación de la riqueza petrolera en beneficio del pueblo. En diciembre del mismo año fue implantada una nueva constitución. Desapareció de la escena pública en los días siguientes a la revuelta; la versión oficial Libia dice que estuvo hospitalizado por una apendicitis. Durante esos días en el hospital, conoció a una enfermera que luego se convertiría en su segunda esposa.

Muammar el Gaddafi se alejó de las estructuras políticas tradicionales, lo que produjo que las clases aristocráticas de la monarquía lo detestasen. Cuatro meses más tarde de su ascenso al poder, en diciembre de 1969, asistió a la Cumbre de Rabat, en donde se reunió con Nasser, Numeiry y Arafat. Allí, Gaddafi propuso la formación de un mando militar unificado que sirviera de ayuda a los palestinos en su lucha contra Israel, aunque su propuesta no tuvo éxito. En ese mismo mes de diciembre de 1969, firmó junto a Nasser y Numeiry la Carta de Trípoli, en donde se pactaron aspectos referidos a la cooperación política y económica.

En 1970 exigió y obtuvo que se retiraran las bases extranjeras y se nacionalizaron algunas empresas petroleras. Se iniciaron los planes agrícolas en la costa del país. Prohibió el consumo de alcohol a cualquier persona dentro de territorio libio y decidió aumentar decididamente la igualdad de la mujer en la sociedad, desafiando al Islam tradicional. El nivel de vida de la población creció rápidamente con los beneficios del petróleo, convirtiendo a Libia en la nación africana con mayor PBI.

Durante los años 70 fracasaron varios intentos por crear una unión árabe socialista con Egipto y Siria, en gran parte debido a la muerte temprana del presidente egipcio Nasser, quien fuera la inspiración ideológica más importante para Gaddafi. Finalizando esa época Gaddafi nombró como asesor económico a un hermano del presidente estadounidense Jimmy Carter.

 

Los años 80 están marcados por su intervencionismo en África, su guerra con Chad (país sostenido y mantenido por Francia) y sobre todo por su patrocinio estatal del terrorismo y su enfrentamiento con los Estados Unidos.

El apoyo de Libia a movimientos revolucionarios y su política antiisraelí provocaron gradualmente el aislamiento del país. Como consecuencia y tomando en cuenta el nuevo orden mundial, Gaddafi ha moderado sus posturas al punto de asegurar que ya no tiene sentido continuar acciones contra Israel.

En julio de 2002 recorrió África viajando con 400 escoltas, 4 aviones, 60 coches blindados y un arsenal entero. El grupo llevó también un buque que le seguía con provisiones.

En octubre de 1993 integrantes del ejército libio realizaron tres intentos fallidos de asesinar a Gadafi. En julio de 1996 hubo sangrientos alzamientos tras un partido de fútbol en protesta de Gaddafi.

Un sitio web establecido en el 2006 enumera los nombres de 343 víctimas de asesinato político en Libia y pujan por el derrocamiento de Gaddafi. La Liga Libia por los Derechos Humanos, con sede en Ginebra, le pidió a Gadafi que establezca una comisión independiente para investigar los alzamientos de Bengasi de 2006 que dejaron un saldo de 30 libios y extranjeros muertos. Fathi Eljahmi, uno de los disidentes más destacados, ha estado encarcelado desde el 2002.

 

LAS GUARDIANAS DE GADAFI

 

Al rededor de 200 mujeres forman la guardia personal de Gaddafi, la Jamahiriya. Es un grupo de mujeres que se encarga de su seguridad personal cuando viaja por el mundo, compuesto por mujeres vírgenes expertas en artes marciales en el uso de armas de fuego y todo tipo de combate en general, expertas en pilotar aviones, helicópteros barcazas, entrenadas como francotiradoras y expertas en armas blancas.

La Academia Militar de Mujeres, en la que Gadafi escoge a su guardia, se fundó en 1979 con la idea de involucrar a las féminas en el Ejército. Aquí es donde reciben el duro y estricto entrenamiento tanto militar como en defensa personal y funciones de guardaespaldas. Los rumores dicen que estas damas hacen el juramento de morir por su jefe si hiciera falta. En 1998, Aisha, una de sus ‘sombras’, puso en práctica su fidelidad y sacrificó su vida para salvar al coronel durante un viaje a Atenas. La agente se abalanzó sobre el mandatario cuando varios hombres abrieron fuego contra su automóvil. Otras siete guardaespaldas fueron heridas de gravedad.

 

Una de las pocas personas que ha accedido a este ejército es la cineasta estadounidense de origen libanés Rania Ajami. Siendo aún estudiante, y tras dos años de correspondencia, Ajami obtuvo permiso para rodar un documental sobre la vida de estas mujeres. ‘Las guardaespaldas de Gadafi: sombras de un líder’ muestra a las agentes en los entrenamientos y en su vida cotidiana, cocinando o comprando cosméticos. Muchas de ellas están casadas y tienen hijos. En sus testimonios, explican que con este trabajo el dictador no sólo les ha confiado la protección de su persona, sino de una ideología que ha dado libertad a las féminas, como expone una oficial en la cinta.

 

En 2004 la guardia amazónica acompañó a Gadafi durante su visita a Bruselas. En el año 2006 Gaddafi produjo un incidente internacional cuando aterrizó en Nigeria, de visita para una reunión cumbre, con 200 miembros de la guardia amazónica fuertemente armadas. El gobierno de Nigeria le negó la entrada por varias horas, pero finalmente Gaddafi cumplió con reglamentaciones internacionales y aceptó ingresar al país sin armamento. Las mujeres guardaespaldas de Gadafi causan curiosidad y sorpresa no solo por que hayan sido elegidas mujeres para ello, sino por ser un hombre y musulmán lo que no parece tener ni lógica ni ajustarse a las propias leyes musulmanas.

 

 

De Libia a Punta del Este

 

Saif Al Islam Gaddafi, hijo de Muammar Gaddafi, y considerado por su padre su único sucesor, visitó Punta del Este en más de una oportunidad. A comienzos de 2007, dos aviones Airbus 320 aterrizaron en el aeropuerto de Punta del Este por segunda vez en el año. Llegó rodeado de consejeros, secretarios y guardaespaldas, en medio de un proyecto de expansión de sus inversiones turísticas alrededor del mundo, como confirmaría más tarde en un viaje a República Dominicana.

En 2009 Saif volvió a Punta del Este y según el diario italiano “La Repubblica” mantuvo conversaciones con intermediarios de Silvio Berlusconi acerca de "fútbol, petróleo y sistemas de armas".

Se especuló con que Berlusconi le había ofrecido el club de fútbol AC Milán, de su propiedad, pero fuentes de la institución negaron que ello hubiera ocurrido.

El intercambio comercial entre Libia y Uruguay es escaso, apenas de 3 millones de dólares en 2009 y 6,4 millones de dólares en 2008, según da como ejemplo el matutino. Se trata de productos agrícolas y en una oportunidad camiones.

 

 

 

 




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