ELLA EST //
Eli Salvaj
07/02/2012

Sección Ela Est

Eli Salvaj. La música, como un amor

Nacida en la provincia de Santa Fé al finalizar el colegio secundario, se mudó a Buenos Aires en búsqueda de desafíos. Comenzó a estudiar sociología, y paralelamente dio sus primeros pasos como modelo. Recientemente acaba de lanzarse como solista, ya grabó un CD y se encuentra en pleno proceso de crecimiento y búsqueda. En esta entrevista, Eli Salvaj explica su pasión por la música y sus proyectos para el futuro.


Expresión. Cada actividad que emprende en la vida debe cumplir con esa condición para motivarla: permitir que se exprese su interioridad. Para Eli Salvaj, desde que era muy chica, la música significó una forma de divertirse, pero al mismo tiempo, de reflejar sus emociones más profundas. Sobre el mundo de la moda, explica en cambio que le parece un fenómeno sociocultural apasionante, pero que solamente es su trabajo.

Con su primer CD, Uno, esta joven y talentosa argentina enumera más que sus proyectos, sus sueños para el futuro.

¿Cómo empezaste tu carrera de modelo?

Fue por etapas. Cuando era adolescente fui a un concurso que se llamaba Supermodel of the World de la agencia internacional Elite. Como soy de Santa Fé, vine a Buenos Aires acompañada por mi mamá. Estuve quince días en esta gran ciudad, pero como tenía que terminar el colegio volví a mi provincia. Después, en Bariloche salí Reina Nacional de los Estudiantes, allí estaba Pancho Dotto, que me convocó para su agencia, pero tampoco me terminaba de convencer. Finalmente, cuando terminé el colegio, empecé a estudiar sociología y a trabajar en la Agencia de Ricardo Piñeiro. 

¿Cómo fue que empezaste a incursionar en la música?

Mamá es profesora de música, toca el piano. Así que en mi casa siempre nos impulsaron a estudiar. Somos tres hermanas: la mayor empezó piano, pero dejó; la que le sigue empezó guitarra, pero no le convencía. A mí siempre me gustó pero nunca quise una educación musical formal. Canto desde siempre, pero me sale mejor desde el lado del juego, de la composición.

¿Cuándo fue el momento en el que dijiste “me quiero dedicar a la música”?

Hace aproximadamente cinco años empecé a componer en serio y a tocar más la guitarra, porque veía que esto era algo que me gustaba y me salía naturalmente. Además, me servía para conectarme conmigo misma. Entonces surgió una primera banda, luego grabé un disco y ahora continúo con mi carrera musical a la par de modelo.

¿Cómo fue ese proceso?

Es un proceso de aprendizaje. Aprendí mucho de mi productor, Waldo Madera y de los músicos que grabaron en mi disco. Además, el estilo no se limita solamente a un tipo de música, sino que es heterogéneo. La música abarca tanto y como este impulso mío surgió de adentro para afuera, es muy difícil limitarlo. Siento que estoy en un momento de plena búsqueda, de prueba y error.

¿Todas las canciones las componés vos?  

Sí, las letras sí. Hay una sola canción en el disco que es del productor. Él es un músico que admiro un montón, toca la batería con Juanes, Ricky Martin, Juan Luis Guerra, entre otros. Vivió casi toda su vida en República Dominicana, se casó con una argentina y ahora vive acá.

Contanos sobre la presentación del CD…

Estaba muy nerviosa en la presentación, no podía conectarme con el disfrute arriba del escenario y me preguntaba por qué me sucedía eso si en realidad era lo que más me gustaba hacer. Hace poco tiempo, realicé un cambio, y cada vez que canto, imagino que estoy en mi living, me relajo. Intento que sea lo más natural posible. A partir de ese momento, no me preguntes cómo, pero deje de tener esos nervios que me hacían ser más introvertida de lo que en realidad soy.

¿Cuál fue el lugar en el que más te gustó tocar?

Hace poco me pasó en Piamonte, en mi pueblo. Conozco a todo el mundo: es un pueblo de 3.500 habitantes. La presentación fue en un teatro que se llama Cumelén, muy lindo, y realmente estuvo cargado de emotividad.

¿A quién admirás musicalmente?

Creo que mi principal referente es Joni Mitchell, que es una cantante de los años setenta. Me gusta mucho la música de esa época: folk, country, blues, indie… No interpreto las canciones como lo hacen en Estados Unidos, porque yo canto en otro idioma. La cultura latina me guía hacia otro sitio, y también tiene que ver con cuestiones muy profundas. David Bowie también me gusta mucho. Actualmente, hay muchas chicas que cantan muy bien.

¿Cómo creés que te va a influir el haber sido modelo?

Primero lo veía como algo negativo, porque yo misma tenía el prejuicio de “la modelo que canta”. Pero después fui conciente de que lo primero en mi vida fue la música, no la moda. Por eso me despegué del prejuicio. Creo que si uno tiene la convicción de que algo fue bien hecho no es posible estar todo el tiempo escuchando las críticas. Yo siento que es algo que hago porque me nace desde adentro. La moda es mi trabajo y también me encanta, siento que es un fenómeno socio cultural apasionante. Pero la música me apasiona, es un enorme placer.

¿Cómo te formaste?

Tomé clases de canto y de guitarra, pero sobre todo fui muy autodidacta. Ahora voy a empezar a tomar clases de piano, que lo uso exclusivamente para componer. Si me tengo que presentar me siento más cómoda con la guitarra. Tengo también ganas de incluir nuevos sonidos e instrumentos. 

También pintás, contanos más sobre esta actividad.  

Empecé hace dos años, sin saber por qué. Después me di cuenta. Cuanto me pongo a escribir, paso mucho tiempo escribiendo, y me quedo sin saber más qué decir, y entonces necesito otro camino para expresarme. Ahí pinto. Estudié muy poco tiempo, en lo de Rebeca Mendoza, pero voy a retomar el año que viene. Mi pintura tiende hacia la esencia, es totalmente abstracta. No pienso en nada, simplemente pinto.

¿Cómo son tus días?

Mi vida no tiene rutinas. Hay días en que trabajo todo el día en una campaña y otros en que tengo mi día libre o pocas cosas. Entonces, compongo. Dos veces por semana, sí ensayamos, durante tres a cinco horas. Ensayamos en Palermo, en una sala de ensayos, o en alguna casa, en la mía o en alguna de los músicos. Como el proyecto es mío, ellos respetan mucho el material que llevo. No me cierro al concepto de banda, sino que me permito convocar músicos de diferentes estilos e inspiraciones.

¿El mejor viaje que hiciste en tu vida?     

La verdad que me encanta viajar, así que no podría decirte uno. Me encanta irme, por ejemplo, a la playa, tirarme y no hacer nada. Por mi profesión pude ir a Tokio, donde todos los sitios son pequeños. A partir de ahí descubrí un mundo, especialmente en lo que se refiere a la comida. Además, los japoneses son personas muy correctas y sociales. Ellos viven con mucha tranquilidad. No se percibe el caos. Las playas también me encantan: Bahamas, Punta Cana, en República Dominicana.

¿Cuál es tu outfit ideal?

Durante a la noche, elegiría un vestido de Elie Saab. De día, me pondría botas, como siempre. En verano me gusta usar short, minifalda, con una remera más bien básica, sin demasiados accesorios.

¿Cuál es tu rutina de belleza?

Limpiarme siempre la cara, porque obvio que por mi trabajo uso muchísimo maquillaje.

¿Qué tenés siempre en la cartera?

Un bálsamo para labios Ágata Ruiz y una crema para manos.

¿El último libro que leíste?

Uno sobre los signos del zodíaco, muchos de sociología y uno sobre la Madre Teresa. Estaba necesitando un poco de paz para mi espíritu así que me puse a leerlo. También me gusta ver películas, vi casi todas. Cinema Paradiso es una película que me llegó mucho.

¿Cuáles son tus proyectos?

Cuando tuve el disco en la mano, fue lo primero que me pregunté, ¿ahora qué sigue? Por ahora sigo componiendo, cuando terminé el disco, me quedaron un montón de cosas dando vueltas que tenía que volver a volcar. Estoy con fechas por delante, estoy empezando a trabajar con un manager y un booker, que me organiza las fechas. Estoy también analizando las propuestas de dos discográficas, EMI y Pop Art. Por ahora digamos que mi camino es independiente y sigo escuchando propuestas.

¿Qué pensás del camino que anduviste hasta ahora?

Estoy orgullosa, porque trabajé desde el comienzo. Había muchos caminos más rápidos, pero a mí no me interesaban. Es lindo, porque vas descubriendo cosas en vos. Es el camino más largo, pero es la única manera: no saltear escalones.

¿Cómo te ves en diez años?

No se me viene a la cabeza el lugar físico, pero me veo con una familia, me parece fundamental, y haciendo las cosas que me gustan, como siempre. Eso para mí es una bendición. Ojala pudiera hacerlo toda mi vida. Me veo con una familia, haciendo música y pintando.

¿Algún deseo para 2012?

Prefiero no desear para mí porque ya tengo demasiado. Me gustaría vivir en un país donde mucha más gente tenga posibilidades de decir lo que yo digo, que tengo posibilidades de hacer lo que amo y poder vivir de eso.

 

Eli Salvaj

www.elisalvaj.com

Créditos:

Fotografia: Soledad Rubio

Peinado: Marcelo Pedroso para Concept productora de moda.

Agradecimientos: Beauty buffet, Mía cruz & María y Mariola Torres accesorios.




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