FASHION SCENE //
El futuro de la moda
29/12/2011

Fashion Scene

El Futuro de la Moda


Por: Patricia Della Giovampaola

Producción: Carla Mitrani

Fotografía: Jesús Álvarez

http://patriciadellagiovampaola.blogspot.com

 


Hasta hace pocos años, el mundo de la moda estaba todo entero en algunas calles de París, en una o dos de Milano y, por ahí, en un rincón de Londres.

Hoy ese pequeño territorio explota (aunque París siga siendo el centro) y los actores de este espectáculo vienen de diferentes lugares y muchos de ellos son completamente desconocidos para el gran público.

Esto se debe, para empezar, a que hubo dos cambios sustanciales en el último año y medio: el suicidio de Alexander McQueen en Febrero de 2010 y el alejamiento de John Galliano de la Maison Dior, en Marzo de 2011, a raíz de comentarios suyos de corte antisemita. Sumémosle a ésto la partida de Christophe Decarnin de Balmain para su rehabilitación (fue él quien inició el nuevo período de gloria de la marca, hace tres años).

La moda es una máquina de hacer soñar, una industria muy lucrativa, un mundo brillante y atractivo, donde los egos pueden perder el rumbo e inflarse desmesuradamente. Pero hoy, después de varios años de crisis económica, las cosas han cambiado un tanto. Los diseñadores ya no tienen más lugar para hacerse las estrellas, así que deben contar sobre todo con mucha creatividad y armonía.

Es por esto que empiezan a escucharse nombres hasta ahora desconocidos y muchas veces ni siquiera podemos reconocer sus caras. Quiero destacar algunos de estos nuevos talentos:

- Anthony Vaccarello. Un joven ítalo-belga de tan sólo 31 años, que salió de la prestigiosa Escuela Superior de Artes Visuales de Bruxelles (La Cambre), obtuvo el Gran Prix del Festival de Hyères en 2006, estuvo al lado de Karl Lagerfeld en Fendi, y este año recibió el Andam Fashion Award, un premio destinado al desarrollo del arte de la moda. En la Fashion Week de Octubre 2011 presentará su colección como uno de los grandes. ¿Su estilo? Sus trajes parecen esculturas, se inspiran en artistas como Mondrian, Pierre Soulanges y Rebecca Horn, y tienen un « allure » más bien gráfico. Mucho negro y metal.

- Bouchra Jarrar. Es una diseñadora francesa de origen marroquí que fue, a lo largo de 10 años, directrice del estudio de Balenciaga (por ende, mano derecha de Nicolas Guesquière) y luego de Christian Lacroix, justo antes de que la Maison tuviera que declarar la quiebra. A partir de ese momento, en solamente dos años, supo imponerse creando un prêt-a-porter de lujo y presentando una colección de 17 modelos de Alta Costura en Julio de 2011. Sus líneas son muy depuradas, casi japonesas, extremadamente chic, con colores neutros como el gris y toques de azul Francia.

- Maxime Simoens. La primera vez que escuché hablar de Maxime fue hace unos dos años, y fue Christophe Robin, el famoso colorista parisino y mi amigo, que sabe de mi pasión por la moda, el que me aconsejó ir a verlo y me dio su dirección. Maxime es un joven de treinta y pocos años, que nació en Lille y que, desde chico, hizo de la moda, el teatro y el cine, su mundo. Después de estudiar Les Arts Appliqués en Lyon, entró a formar parte de la Cámara de la Moda de París y ganó varios premios en concursos para nuevos talentos. Hizo pasantías de aprendizaje al lado de John Galliano en Dior, de Jean Paul Gaultier, de Elie Saab y de Nicolas Guesquière en Balenciaga. Después de ganar el premio de Hyères (como ven, ese parece ser el pasaporte para llegar a ser un creador respetado) y gracias al entusiasmo demostrado por la prensa hacia su trabajo, decide abrir su primera Maison de moda. Ya se presentó en Julio en la semana de la Haute Couture, la máxima consagración. Yo fui a verlo en su atelier de la Rue de Montmartre y quedé impresionada por la frescura de sus diseños, también muy gráficos, pero al mismo tiempo muy sensuales. Le vi talento y mucho futuro.

- Alexis Mabille. Tal vez el más conocido del grupo. Los moños, que usa sin ahorrar, son su marca de distinción. También nació en Lyon, tiene treinta y tres años, y desde chico expresó su pasión y talento por la moda, deshaciendo viejos trajes, cortando y volviendo a hacerlos, dejando volar su imaginación. Por supuesto, se instaló en París, donde entró a la Chambre Syndicale de la Haute Couture e hizo sus primeros pasos en los ateliers de Ungaro y Nina Ricci. Pero fue John Galliano quien lo hizo entrar en Dior para desarrollar una línea de accesorios, y luego colaborar con Heidi Slimane en las colecciones masculinas. Es en ese momento que su talento para crear una moda andrógena, que tanto hombres y mujeres pueden usar, ve la luz. Es única su manera de tomar clásicos masculinos, como pantalones y camisas, y reproducirlos con materiales femeninos, como sedas fluidas o cady. En 2006 se instala, con la ayuda de su madre y de su hermano, en el Impasse 13 y desde 2007 desfila en la semana de la Haute Couture. Hoy ya es casi una celebridad, diseña desde anteojos y bijoux para YSL, hasta patisserie (masitas) para Ladurée, por supuesto, con forma de moño.

Es un verdadero dandy, con un aire a Oscar Wilde, y sus creaciones ya transitan las red carpets. 

No me quiero olvidar de nombrar a Olivier Rousteing, el nuevo director artístico de la Maison Balmain, y sucesor de Christophe Decarnin. Olivier Rousteing salió de la prestigiosa Esmod, donde obtuvo su diploma y después trabajó cinco años con Roberto Cavalli, hasta convertirse en asistente de Decarnin, en Balmain. Este último supo dar una impronta muy sexy a la vieja casa de moda de los años ’40, y propulsar las ventas de manera increíble. La tarea de Rousteing es seguir el mismo camino…

Recuerden estos nombres, son los grandes creadores de los próximos años...




Mustique N°27