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El Cairo
19/07/2011 El Cairo Occidente desaparece entre las claras aguas del Nilo para dar paso a una de las ciudades más asombrosas y enigmáticas del mundo. Fundada en el sitio de Babilonia, cerca de las ruinas del antiguo Memfis, El Cairo, con sus 16 millones de habitantes, ha sido por siglos la ciudad más grande de África y de Oriente Próximo. Por Jorge C. Dragonetti Una experiencia en mayúsculas. La capital de Egipto encierra aventuras, misterios, costumbres exóticas, platos únicos…Un auténtico goce del más allá, inolvidable para quien la visita. Al llegar a Egipto, el paradigma occidental desaparece totalmente. Es necesario abrir nuestra mente a algo totalmente distinto: una sociedad de cultura milenaria que tuvo su auge hace más de 5.000 años. Entre la neblina mañanera, los primeros rayos del sol luchan por aparecer a orillas del enigmático río Nilo. La ciudad despierta animada, la cantidad de personas que pasean por sus calles es insólita: mujeres cubiertas con burkas, hombres con turbantes, grupos de amigos reunidos en típicos cafetines fumando pipa de agua…Todos y cada uno de ellos realizan sus tareas de manera muy comprometida, aunque varias veces al día dejarán de lado sus obligaciones para dirigirse a la Meca para orar. Y es que la mayoría en Egipto es de religión musulmana. El Cairo moderno comprende muchas ciudades y monumentos antiguos: las pirámides de los faraones; monasterios e iglesias cristianas; la Citadela de Saladino; Mezquitas de Sultanes Mamelucos y Otomanes. Hablar de Egipto es hablar del río Nilo. Sin su existencia, no sería posible la vida humana. Es el río más largo del mundo, 6.700 km. Nace en el corazón de África, cerca del lago Victoria, y desemboca en el mediterráneo, formando una gran delta a partir de El Cairo, que se extiende desde el canal de Suez hasta Alejandría. Egipto se lo debe todo al Nilo y todo se concentra en sus orillas, desde El Cairo a Abú Simbel está salpicado de templos y testimonios de lo que fue la grandiosa civilización.
EL CAIRO FARAONICO Pero por lo que se identifica a Egipto, por encima de todo, es por sus famosas pirámides y las momificaciones. Ambas cosas están basadas en la interpretación religiosa de la muerte, en busca de la eternidad. Entre 2630 y 1613 AC los faraones construyeron tumbas en forma de pirámides, que están repartidas por varios lugares, pero las grandiosas y mundialmente conocidas son las que están en las afueras de la ciudad, en la zona de Gizeh. Al momento de llegar a la explanada donde se encuentran estas imponentes construcciones, la sensación es indescriptible: aventura, misterios, contradicciones, dudas, inquietudes… Kheops “la gran pirámide” mide 146 metros de altura, 230 de lado y para su construcción se emplearon más de mil obreros. Esta pirámide está considerada como una de las siete maravillas del mundo. Visitarla por dentro representa todo un desafío, ya que para protegerla del desgaste que causa el turismo sólo pueden ingresar 100 personas por día. Es decir, si no quieres perderte la oportunidad de ver por dentro esta gran obra y ser un privilegiado, es imprescindible llegar muy temprano, como a las 5 de la mañana, para realizar la gran fila. Las otras dos más pequeñas, Khefren y Mikerinos, en su interior tienen una cámara mortuoria donde reposa el faraón, que se accede a través de una galería interior. El enigma que rodea la construcción de tan grandiosa obra todavía no esta suficientemente claro. ¿Cómo pudieron trasladar desde Assuan, a 800 km al sur de El Cairo en barcazas cien mil bloques de piedra de 2.5 toneladas cada uno y para la cima de la pirámide de 50 toneladas?. Cerca de las pirámides descansa tendida sobre las amarillas arenas, desde hace miles de años, esa pieza única que tanto interés despierta entre los egiptólogos: la esfinge, símbolo sagrado de la unión de la fuerza física y el poder intelectual más grande en la tierra. Para sentir un poco más la adrenalina que provoca pisar tierras tan exóticas y enigmáticas, se puede realizar una excursión montando a camello. Sobre su joroba y a una gran altura, estos típicos animales lo llevarán entre médanos de arena en busca de aventuras inolvidables. La visita obligada es el Museo Egipcio, localizado en la plaza El Tahrir. Como cualquier museo de este tipo, es imposible recorrerlo completo en un solo día. Tiene tal cantidad de objetos que ya ni siquiera cuentan con lugar para su correcta exposición. Apenas se entra, en el hall central, está la Paleta de Narmer. No deje de observarla. Es una de las piezas más importantes por su contenido histórico. Data del 3000 AC y relata la unificación del Alto y el Bajo Egipto. En sus relieves se ve al rey victorioso con las dos coronas, los enemigos derrotados... un verdadero manual de historia. En el primer piso, no puede perderse el tesoro del afamado rey Tutankamón, compuesto por más de 3.500 objetos, incluye las piezas de oro de su ajuar como la maravillosa máscara de la momia. El riquísimo contenido de la tumba de Tutankamón, hallada en 1922 por Howard Carter y Lord Carnarvon, es uno de los grandes tesoros de la arqueología. Sólo el conjunto de sarcófagos del rey y las joyas que cubrían su cuerpo ya justifican la visita al museo. Además de la belleza y el valor incalculable de las pertenencias de este faraón, la historia está condimentada por hechos misteriosos. Según cuenta la leyenda, la maldición de Tutankamón recayó sobre todos los que estuvieron presentes en la apertura de la tumba del faraón egipcio en el Valle de los Reyes, cerca de Luxor, Egipto, en febrero de 1923. Se cree que el mito se originó cuando el patrocinador de la expedición, Lord Carnarvon, a raíz de la picadura de un mosquito, desarrolló una enfermedad conocida como erysipelas, que le produjo neumonía y septicemia. Poco después, murió. Además, para reforzar el carácter sobrenatural de la leyenda, su perro -al que le faltaba una pata- emitió un largo aullido en el instante en que su amo pasó a mejor vida, para luego caer muerto él también. EL CAIRO ISLAMICO El Museo Egipcio y las pirámides nos transportan al mundo faraónico, pero El Cairo tiene otras facetas. La más evidente es la que lo relaciona con el mundo islámico. Uno de los paseos más hermosos es, sin duda, la visita a la ciudadela de Salah al-Din. Se ubica en la colina Muzzattam y ofrece una fabulosa vista de la ciudad. Fue el asiento de los califas, sultanes, visires y pashás hasta los tiempos de Mohamed Alí en el siglo XIX. El más hermoso monumento de este complejo es la Mezquita de Alabastro, o mezquita de Mohamed Alí. Es un enorme domo sostenido por cuatro columnas, con otros menores a los lados. Dos minaretes de estilo otomano completan la estructura. De espaldas a la ciudadela, se encuentra la Ciudad de los Muertos. Lugar tan espeluznante como este solo se ve en el cine. Se trata de un cementerio musulmán en el que se encuentran las tumbas reales de los mamelucos. Las tumbas, construidas como casas, fueron ocupadas por familias de clase baja. Es decir que los vivos conviven con los muertos. En muchos casos se ha llegado a un acuerdo entre las familias de los muertos y las de los vivos. Unos permiten la ocupación y los otros se comprometen al cuidado. Es una visita un poco peligrosa –y macabra-, por lo tanto es recomendable realizarla con algún guía.
EL CAIRO COPTO
Siempre que pueda trasladarse en subte, piense que ahorra tiempo y dinero porque El Cairo es una ciudad de embotellamientos permanentes. La tradición copta se relaciona con la aparición y escalada del cristianismo en Egipto entre los siglos IV y VII. En el barrio podrá visitar innumerables iglesias de aquellos tiempos, la sinagoga y, sobre todo, caminar por callejuelas increíbles. La más famosa es la de iglesia de Santa María, conocida también como la iglesia colgante. Originaria del siglo IV, esta iglesia fue construida en la puerta sur de la Fortaleza de Babilonia. Dedicada a la Virgen Maria, sus tesoros incluyen un mural de la Natividad del siglo XIV. La iglesia de San Pedro data del siglo V y fue erigida sobre una pequeña cueva donde se refugio la Sagrada Familia cuando huía de Herodes. También, la capilla de Santa Bárbara, la iglesia de San Jorge y la sinagoga Ben-Ezra que fue levantada en el 600. Algunos aseguran que fue allí, entre los juncos, que la hija del faraón encontró a Moisés...
EL CAIRO NOCTURNO La ciudad ofrece una increíble selección de tiendas, diversiones, cultura y vida nocturna. Ir de compras en El Cairo varía entre las tiendas del famoso mercado Khan El-Khalili, del siglo XIV, a modernos centros comerciales mostrando la última moda. Toda la abundancia del Oriente se encuentra aquí, oro, plata, especies, perfumes, alfombras, bronce, cobre, artículos de piel, cristal, cerámicas y mashrablya. Cuando la oscuridad se adueña de la metrópoli, El Cairo se transforma. Puede ir a cenar a un restaurante flotante en el Nilo, probar shisha en una cafetería o ver bailar a bailarinas orientales. El espléndido complejo de la Casa de la Opera comprende diversas galerías (Museo de Arte Moderno), restaurantes y salas de conciertos. Escuchar música árabe bajo las estrellas, en un teatro al aire libre es algo mágico. En El-Ghuriya, en el centro de Cairo Islámico, puede observar músicos y bailarines folklóricos. Y no olvide el espectáculo de Luz y Sonido de las Pirámides, una fusión dramática de luz y música narrando la historia de la antigüedad en diferentes idiomas. No caben dudas… El Cairo es magia pura, aventura incontrolable, cultura milenaria y una experiencia que lo marcará por el resto de su vida.
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