JEWELRY //
Animal Collection - Chopard
28/09/2011

Animal World Collection: Justo después del sueño

Lanzada para conmemorar los 150 años de la Manufactura, esta colección de Alta Joyería ha suscitado un entusiasmo tal, tanto entre los apasionados de joyas exclusivas como entre los diseñadores y artesanos que trabajaron en su concepción, que Chopard ha decidido prolongar el placer… Para mayor felicidad de todos, la casa continúa su viaje extraordinario a través del mundo animal, invitando así a nuevas especies a la fiesta, renovando este universo de misterio, malicia e infinita belleza que forjó su éxito.

 


Apelando a la creatividad, la sensibilidad y el savoir-faire de cada persona implicada en su creación, desde el diseñador hasta el pulidor, la realización de esta colección única constituye una suma de proezas técnicas y artesanales, y un aumento de ideas e investigaciones profundas.

 

Así como el oro y los diamantes destacan en numerosas piezas, muchos materiales e incluso  las gemas más insospechadas, como las perlas, las piedras de luna, el oro rojo o las maderas preciosas,  han sido empleadas para dar vida a la exuberancia multicolor de la naturaleza imaginada por Caroline Gruosi-Scheufele y su equipo de diseñadores. A veces reales y otras imaginarias, o interpretaciones llenas de humor, estos nuevos animales se engalanan a veces de colores tornasolados. Así, el precioso anillo patito es una sabia combinación de piedras preciosas y piedras finas. Íntegramente compuesto por diamantes amarillos y zafiros naranjas, el salvavidas infantil parece flotar maliciosamente sobre una piscina de topacio azul. Cubriendo el cuerpo de anillo, las turmalinas Paraiba, las amatistas y las lazulitas proyectan maravillosamente la ilusión acuática.

 

Las piezas de la Animal World Collection no son sólo joyas suntuosas, también son pinturas en miniatura, cuentos extraordinarios. Para que sean tan maravillosas de contemplar, como agradables de llevar, los artesanos no dudaron en sobrepasar los límites de su savoir-faire combinando gestos tradicionales, como el laqueado, el engaste, el tejido de perlas y la escultura lapidaria con técnicas modernas como la modelización en 3D o la fundición de titanio. El brazalete pavo real, una de las novedades ineludibles, necesitó cientos de horas de estudio y trabajo. La delicada cola de la orgullosa ave parece enrollarse hasta el infinito en torno a la muñeca, con una ligereza tal que parece una pieza de encaje. Cubierto con unas cincuenta pequeñas plumas afiladas, la estructura y el cierre del puño son perfectamente invisibles. Para realizar el traje del ave, compuesto por 7.500 piedras, ha sido necesario buscar turmalinas Paraiba, tsavoritas y esmeraldas de 0,5 mm, una dimensión prácticamente imposible de encontrar.

 

Cada animal que los diseñadores deciden crear constituye un nuevo desafío para los orfebres, rodiadores, cadenistas y otros engastadores. Gracias a un excepcional dominio de la joyería, y sacando el mejor partido de las formas, matices y materias, los artesanos de los talleres Chopard logran dar vida a los animales que elaboran minuciosamente dotándolos de gestos, expresiones y emociones. Más real que natural, el anillo oso ha sido esculpido en cera antes de ser realizado en oro. Un joyero prototipista modela pacientemente y labra el aspecto torpe del pequeño mamífero. Hasta entonces disponible en versión “polar”, el animal aprece, de ahora en adelante, vestido de calurosos diamantes marrones engastados en oro rosa. Igualmente irresistible, el reloj búho, ganador del Gran Premio de la Relojería de Ginebra en 2010 (categoría relojes joya), luce este año un color rosa vibrante. Montada sobre un brazalete fucsia, esta pieza de estética extrema está a partir de ahora engastada con diamantes y rubíes de talla trapecio. Así, enaltecido con las tonalidades rosa y púrpura, la mirada del estoico gran duque es más que  hipnótica.  Ver la hora con una joya como esta en la muñeca es un sueño embriagador… ¿Acaso no es ésta la vocación final de la joyería Chopard?





Mustique 28