FASHION SCENE //
12 razones para amar París
18/11/2011

12 Razones para amar París

Por Patricia della Giovampaola



1. El Olor

Respirar el hechizante aroma de los croissants y de las baguettes recién salidos del horno, cuando paso frente a las Panaderías Paul.

2. El Sueño

Poder sentarse a leer un poema de Baudelaire en un banco, bajo los árboles del Jardín de Luxembourg, justo  enfrente de su estatua.

 

3. El Amor

Nada mejor que poder vivir un gran amor de manera única... París es la ciudad más romántica del mundo. Nada como besarse bajo el Pont Neuf, a orillas del Sena, en una plazoleta llamada Vert Galant, en honor al Rey Henry IV.

4. La Frivolidad

Sentarse a comer en el Restaurant L’Avenue, justo en la esquina de Ave. Montaigne y de la Rue Francois I°, en el pico de la Fashion Week y ver todas las tendencias de moda de la temporada sin tener que moverse de ahí.

 

5. La Elegancia

Subir los escalones que llevan a la Opera Garnier, en una noche de primavera, para ir a una Gala, llevando un maravilloso vestido largo y recorriendo los mismos pasos que los grandes escritores franceses, desde Balzac a Proust. Y sentirse un poco en el siglo XX y un poco la Duchesse de Guermantes.

6. El Espíritu

Pasearse por las callecitas de St. Germain de Près, en la Rive Gauche, sin rumbo alguno. Sentarse en las terrazas al aire libre de los cafés, en medio de las sombras de los ilustres que nos procedieron... y percibir sus presencias.

 

7. La Belleza

Tomarse el trabajo de elegir entre los mejores coloristas, las mejores cosmetólogas, las mejores manicuras y las mejores maquilladoras de los legendarios institutos de belleza, sabiendo que te verás más bella de lo que nunca imaginaste y completamente renovada.

8. La Comida

Ninguna felicidad parisina es comparable a la de entrar en un restaurant (no hace falta que sea famoso) en el cual poder gozar de unos quesos exquisitos, de los vinos más perfectos, de Champagne burbujeante y de  platos con sabores artísticamente compuestos.

 

9. La mística

Nada vale como pasar un momento de soledad y de recogimiento en la Santa Capilla de Notre Dame, inmortalizada por Victor Hugo.

10. Los Museos

Ver “L’ Origen du Monde”, de Gustave Courbet, en el Musée d’Orsay, el “Retrato de Dora Maar” en el de Picasso, pasearse por los jardines del Musée Rodin y dirigirle algunas palabras a “Le Penseur,” dejar un largo momento para recorrer el Louvre y uno corto, pero intenso de emociones, para entrar en el mundo del hotel particulier de Nissim Camondo, frente al Parc Monceau....

 

11. . La mística.

Nada vale como pasar un momento de soledad y de recogimiento en la Catedral de Notre Dame, inmortalizada por Victor Hugo.

12. Las Joyas

¿Existe en otra ciudad un lugar como Place Vendôme? Seguro que no. Ella misma ya es una joya por su perfecta arquitectura, y todo a su alrededor se concentran las tiendas de los más grandes joyeros de la tierra... Desde Bulgari, pasando por Cartier, Boucheron hasta Van Cleef y Buccellati, sin olvidarse del más mítico y legendario: JAR, que está en la Place Vendôme, pero en un departamento un poco escondido, donde sólo los muy importantes y ricos pueden acceder...

 




Mustique 28